¡UNA DIFERENCIA NO MENOR!
- Insurrecta Revista

- 30 oct 2019
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 29 nov 2019
Ganamos las elecciones y hasta acá no hay novedad. El Frente de Todxs se impuso por sobre Juntos x el Cambio, no sin la sorpresa de haber sacado una diferencia de votos menor que en las PASO; no sin una derecha que nos pisó los talones en el último tramo de la recta final. ¿Por qué tan apretado el triunfo? Me inclino por pensar que estamos ante la conformación de un electorado de derecha comprometido con sus interlocutores, convencido y cohesionado, que dejó de golpear la puerta de los cuarteles y aceptó que tenía que aprender a jugar en democracia, y aprendió. Incluso, el último tramo de la campaña de Macri fue disruptivo del manual de Duran Barba, movilizando a sus electores, cerrando con un acto en la avenida 9 de Julio que los animó, lo mostró como la oposición con más fuerza y a las claras le sirvió.

Recuerdo para Mayo un almuerzo familiar de esos donde se reencuentra la familia "ampliada" después de unos años. Comimos asado, porque fuimos a la casa de un tío que vive sobre la Av. Pedro Goyena, en Caballito. Con eso describo suficiente, ¿no?. Digo, no se come mucho asado por estos tiempos. Bueno, es solo a modo de anecdótico, pero sirve para comentar que después de unas copas de vino, la discusión política sobrevino a la mesa como, desde mi punto humilde de vista, ¡Tiene que ser!.
Entre la efervescencia de la discusión, no pude dejar pasar una frase de mi tío, al que aprecio mucho, pero de quién estoy muy lejos de coincidir ideológicamente, más allá de que le haya hecho concesiones en el afán por persuadirlo. Sabía bien que no había caso, pero no iba a dejar de intentarlo porque militante y cabeza dura SIEMPRE. En fin, corriéndolo con el argumento de la situación económica, lanzó su confesión política más profunda y dijo: “Soy consciente de que con este gobierno yo gano la mitad, ¡La mitad!, de lo que ganaba antes, pero no voy a votar al peronismo jamás”. Párrafo aparte se merece la construcción visceral/sentimental de la pasión por el anti-peronismo.
La sensación que tenía, propia de lecturas, debates, etc. de que la cuestión económica no define tanto en términos electorales las decisiones políticas como lo imaginaba, se hizo carne en esa confesión. Podría decir que soy un iluso, porque como militante político debería saber que no solo a mis compañerxs y a mi nos movilizan las pasiones, no sólo a los “votantes de Cristina”, nos movilizan las emociones, también a quienes comulgan con ideas conservadoras son movilizados por los sentimientos y las pasiones.
Ahora bien, entendí en ese momento que el escenario que íbamos a vivir en Agosto, no iban a ser unas PASO, en términos de definiciones electorales intra-partidarias, más bien, estábamos frente a un escenario electoral de primera vuelta, porque Octubre lo íbamos a vivir como un Ballotage.
Agosto pasó, nos dejó una victoria política que nos revitalizó, pero también nos obnubilo. Sería injusto para los militantes y los dirigentes decir que nos relajamos, ¡porque no lo hicimos!, pero sí me animo a decir que nos envalentonamos. Otra vez, pensamos -al menos yo- que destruíamos a la derecha argentina, no sólo electoralmente, también moralmente. Lo percibía en acciones como que no dejamos de reproducir el Hashtag #SEVAN, como contrapunto de una campaña propositiva que veníamos haciendo hasta las PASO y festejando de antemano que les ganábamos por goleada. Como paradoja futbolera, podríamos decir que los partidos duran noventa minutos (más lo que adicione el juez); la contienda electoral también. Lo que sí es una lucha constante de avances y retrocesos es la batalla cultural o, como diría Gramsci, una guerra de posición, de trinchera, o de movimiento. Y para eso, tenemos que ser precisos para entender cuándo avanzar, cuando resistir en el lugar y cuando retroceder.
Tenemos que saber, aunque creo que esto que voy a escribir está en la conciencia de todxs lxs militantes populares, que estamos ante una nueva derecha, una derecha movilizada, déjenme decirle: una "Derecha militante". Ayer, 27 de Octubre, cuando me tocó fiscalizar de nuevo en el mismo colegio que en las PASO, lo pude ver en cada movimiento que daban. Venían a cuestionar la lapicera que el Pte. de Mesa les daba para firmar el Padrón electoral, aludiendo que la tinta de la misma se podía borrar. Rompían el logo del partido en nuestras boletas, con la intencionalidad clara de anular el voto. Una tontería digna de cadenas de WhatsApp, pero, que era propia de un conjunto de personas convencidas de querer sostener un gobierno que lxs representa, una mirada de vida que lxs interpela, una forma de hacer las cosas que lxs identifica. Llevaron a sus abuelos, abuelas, padres, madres, tíos, tías, amigos y amigas a votar, tanto como lo hacemos nosotrxs que estamos en la vereda opuesta, hasta de la vida, quizás. No había visto mover tanto las urnas para que las personas mayores pudieran votar, no por lo menos en las PASO, pero tampoco recuerdo que haya pasado en otra elección.
Los números son claros, votaron alrededor de 734.000 personas más que en Agosto, número que era probable porque muchxs le restan importancia a las PASO. Sin embargo, el dato de color es que la gran mayoría de esos votos, quizás sí estaban esquiando en Europa. ¿Alcanzaron? Por suerte para el país, no. Pero sí habla a las claras, de que ésta ‘Derecha Militante’ respondió en las urnas. También es contundente como consolidaron su voto, a diferencia de nosotros, que cortábamos boleta con la intención de que entre Myriam Bregman al congreso, ellos no perdonaron. No dividieron su voto y eligieron a Juntos por el Cambio a pesar de haber optado antes por Gomez Centurion, Lavagna, Espert o incluso Biondini. ¿Dónde se ve ésto? Bueno, tenemos que empezar a desglosar los votos que perdieron los otros partidos, más que los que ganaron las dos fuerzas predominantes en ésta elección “con aires de Ballotage”.
De los partidos de derecha que se presentaron en las PASO y no lograron sortear la contienda, el Frente Patriótico sacó 58.944 votos, Mov. de Acción Vecinal tuvo otros 36.411, que desde mi óptica y generalizando el perfil del votante, está claro que en su amplia mayoría fueron a parar a la alternativa de derecha más competitiva. De aquellos partidos que sí sortearon las primarias, Consenso Federal perdió 481.608, el Frente Nos 226.655 y UNITE 167.773 razón que me lleva a pensar que también se inclinaron por consolidar una segunda fuerza como Juntos x el Cambio como alternativa de Derecha o Centro Derecha, si se quiere, en la Argentina. Quizás con menos precisión podemos hablar de los más de 734.000 votantes que hay de diferencia entre una elección y otra, de la menor cantidad de votos en blanco (482.908) y nulos (85.801), pero basta con sumar y ver que a las claras, esos votos fueron a parar en su gran mayoría a la que fuera la candidatura como fórmula presidencial de Macri-Pichetto. La cuenta nos da aproximadamente 2.274.100 votantes más, a quienes, me atrevo a decir, han jugado mejor que nosotros el segundo tiempo de este partido.

En cambio, en el Frente de Todxs a nivel nacional, también arrastramos nuevos votos pero considerablemente menos que la segunda fuerza en ésta elección. Considero que los votos de Movimiento al socialismo (179.461), del Partido Autonomista (32.722) quienes no superaron las PASO y algunos de aquellos votos que perdió el FIT (161.933) fueron a parar a la fórmula FERNANDEZ-FERNANDEZ, ¡la boleta ganadora!, como decía cada vez que la repartía, tratando de empatizar con lxs vecinxs. Quedará para otro momento el desglose por provincia, ya que, entiendo que éstos números alcanzan para expresar lo que intento decir.
Por todo esto, podría concluir aludiendo que hemos conquistado una mayoría amplia pero no lo suficiente, que la batalla cultural no está ni por cerca ganada. Diría también que nos enfrentamos a una derecha alineada, cohesionada, que no se va por completa derrotada, así como tampoco nos fuimos nosotrxs derrotadxs en el 2015.
Debemos ser conscientes de que el desafío que tenemos por delante no solo es económico, aunque fundamentalmente lo sea, también es hacer un gran esfuerzo por deconstruir el sentido común neoliberal que ha venido, hace años, para quedarse en la sociedad argentina como una enfermedad que hay que extirpar de raíz, pero que para ello primero hay que tener un diagnóstico muy certero.
Sabemos que por delante no hay margen de error, estamos frente a una gran polarización social y no hay que perder de vista ésto en cada paso que damos por la restauración del país y nuestra propia construcción política. Hay que ser claros en el mensaje y seguir intentando persuadir a aquellos que no nos eligieron -también a los que sí lo hicieron-, que lo que hacemos, lo hacemos con la profunda convicción de que queremos colectivamente una sociedad mejor, más justa e igualitaria, por el bien de todxs y no por el nuestro individual.
Tenemos que ser certeros al expresar que no nos pagan por militar, a veces no recibimos ni un gracias, pero nos formamos para conducir el Estado, porque lo nuestro es esencialmente la función pública y la vida puesta al servicio de otrxs.
Seamos conscientes de que no se van, ésta derecha vino para quedarse y en cierto sentido lo celebro -ponele-, básicamente porque antes, para conducir los destinos del país, elegían los golpes cívico-militares y hoy eligen la vía democrática. Celebro eso también porque nos pone a prueba, nos hace tener que ser mejores, nos tiene que volver más responsables, sobretodo, al momento de tomar decisiones. Nuestrxs dirigentes van a tener que estar a la altura para representarnos y nosotrxs también, para no dejarlos desviarse ni un centímetro de la misión de transformación de la Patria.
Lo que comienza ahora, es lo más difícil, lo más estresante, lo más caótico, pero estoy seguro de que preferimos ésto; éste quilombo, resolver problemas, que las papas quemen, para ponernos a laburar, porque sabemos que la alegría de resolver las situaciones de conflicto es mucho mejor. Un país ordenado lo gobierna hasta De La Rua. A mi dame el quilombo, dámelo, que sé que estoy del lado de la mecha correcta porque de este lado hay compañerxs capaces de hacerse cargo de las cosas con la formación, la humildad, la solidaridad y sensibilidad suficientes como para salir adelante.
Felicitaciones compañeros, compañeras y compañeres. Hemos regresado, es motivo suficiente para celebrarlo porque significa que todo nuestro esfuerzo sirvió de algo. Sé que con esto no nos contentamos, porque como diría Galeano, las utopías sirven para eso, para caminar.




Muy buen artículo!!! Felicitaciones Javi un análisis superador de la etapa que se viene con la consolidación de un bipartidismo.